Mártir San Leoncio, Obispo de Rostov.

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San Leoncio, que era un griego originario de Constantinopla, fue el primer monje de las cuevas de Kiev que llegó a ser obispo, ya que, poco después de 1051, fue llamado a regir la eparquía de Rostov. En su gobierno, continuó la tradición de los santos obispos misioneros que le habían precedido y tuvo todavía más éxito que sus antecesores en la conversión de los paganos, a pesar de las persecuciones de que fue objeto. Se dice que, gracias al don de milagros que el cielo le concedió, acabó de evangelizar la región; pero esto es poco probable, ya que San Abraham fue a evangelizar los alrededores de Rostov cincuenta años más tarde. (A no ser que la fecha del apostolado de San Abraham no sea exacta). San Leoncio murió hacia el año 1077. Siempre ha sido considerado como mártir, a causa de los malos tratos que recibió de los paganos. Se dice que los dos primeros mártires de Rusia, en tiempos de San Vladimiro el Grande, eran laicos; por ello se llama a San Leoncio el “hieromártir,” es decir, el mártir sacerdote. El nombre de San Leoncio aparece en la liturgia de la preparación de la misa bizantina.