Descubrimiento de sus reliquias de San Esteban

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La Iglesia instituyó esta segunda fiesta del protomártir San Esteban para conmemorar el descubrimiento de sus reliquias, junto con las de Gamaliel, Nicodemo y Abibo. El descubrimiento lo llevo a cabo el sacerdote Luciano, en Gamala de Palestina, en diciembre del año 415, Según el relato que se atribuye a Luciano, en un sueño que tuvieron él y el monje Migecio, les fue revelado el sitio en que se hallaban las reliquias. Las reliquias fueron distribuidas por todo el mundo, lo que contribuyó mucho, directa e indirectamente, a propagar el culto de San Esteban. Dios obró numerosos milagros por la intercesión del protomártir. San Evodio obispo de Uzalum, en África y San Agustín, nos dejaron la descripción de muchos de esos milagros. San Agustín dijo en un sermón: “Bien está que deseemos obtener por su intercesión los bienes temporales, de suerte que, imitando al mártir, consigamos finalmente los bienes eternos.” Ciertamente, Dios no se hizo hombre para remediar los males temporales, pero, a pesar de ello, durante su vida mortal sanó a los enfermos, libró a los posesos y socorrió a los miserables, a fin de darnos una prueba sensible de su poder divino y una señal de que había venido a librarnos de las enfermedades espirituales.