Santa Eufemia, Mártir

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La ciudad de Calcedonia sirvió como escenario para el martirio de Santa Eufemia. En cuanto la doncella se negó a tomar parte en un festival en honor del dios Ares, fue aprehendida por los perseguidores y, puesta a merced de un juez inhumano, llamado Prisco, sufrió crueles torturas hasta perder la vida. Los tormentos a que fue sometida se hallan representados en una serie de frescos pintados en la iglesia dedicada a ella en Calcedonia, tal como los describió San Asterio de Amasea en su panegírico sobre la santa. Ahí se ve que un soldado le sostiene la cabeza en tanto que otro, armado con un mazo, le asesta furiosos golpes en la cara para romperle los labios, los dientes, la nariz y las quijadas, de manera que todo el rostro, la cabellera y las ropas de la santa, aparecen bañados en sangre. Luego de sufrir muchos otros tormentos, la arrojaron a las fieras, que rondaron en torno al cuerpo destrozado sin atreverse a tocarlo, hasta que un oso lo devoró. El historiador Evagrio da testimonio de que los emperadores, los patriarcas y gentes de todas las categorías hacían viajes a Calcedonia con la esperanza de participar en las bendiciones y gracias que Dios dispensaba a los hombres por intermedio de Eufemia, y se afirma que en el lugar de su sepultura se realizaron muchos milagros. Ahí se erigió una gran iglesia en honor suyo y, en el año de 451, se reunió en ella el cuarto concilio general que condenó al monofisismo. Una leyenda dice que en aquel concilio los Padres de la Iglesia se pusieron de acuerdo con sus oponentes para que cada una de las partes en conflicto escribiese sus puntos de vista en un libro y pedir luego a Dios Todopoderoso que mostrara, por un signo, cuál expresaba la verdad. Se procedió de esta manera, y los dos libros sellados se depositaron en el santuario de Santa Eufemia. Al cabo de tres días de plegarias, se abrió el santuario: el libro de los monofisitas yacía a los pies de la mártir, pero el libro ortodoxo se hallaba en su mano derecha. En el Concilio de Calcedonia la asamblea histórica se realizo en la iglesia de Santa Eufemia, contribuyó al extraordinario prestigio de que gozó la bendita mártir. En el oriente se hace referencia a esta mártir como Eufemia la Renombrada, y se encuentra incluida entre los santos que se nombran en el canon preparatorio que acostumbra hacer en el rito bizantino.