San Ananías el Apóstol

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Hombre obediente de corazón, a las reglas de Dios, demostrándolo cuando por una visión Dios le dice: “Encuentra a Saulo”, quien era el terror de los cristiano, obedeció y fue a su encuentro buscándolo en la casa de Judas. “Había en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor llamó en una visión. –¡Ananías! –Aquí estoy, Señor. –Anda, ve a la casa de Judas, en la calle llamada Derecha, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando,”(hechos de los Apóstoles 9:10-11). Al llegar Ananias lo curo y lo bautizó con el nombre Pablo quien luego fue el Gran Apóstol. Luego Ananias se traslado a la ciudad de Elefteropolis donde con la enseñanza de la palabra de Dios ilumino a muchas almas, esto produjo un gran movimiento y preocupación entre los idolatras con la consecuencia del arresto de Ananias por orden del gobernador Luciano, quien utilizo muchos métodos para convencer al Santo de abandonar la fe cristiana. Pero el Santo no abandono su creencia en Cristo, y luego de barios martirios entrego su alma a Dios.