Mártires Tyrso, Leuquio, Calínico, y sus compañeros

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Los Santos vivieron en el siglo III, oriundos de Bitinia Capadocia de familias distinguidas, humildes servidores y amaban a Dios. “Servimos con pureza, conocimiento, constancia y bondad; en el Espíritu Santo y en amor sincero”.2° Epis. Corintios 6: 6 Ellos se alejaban del bullicio y la publicidad, sin embargo esto no basto, su fama de caritativos se hizo conocida. El prefecto Kumbrikios, un fanático idolatra, viendo progresar a los cristianos, trato de muchas formas, limitar sus trabajos. Esta situación hizo que Leuquio fuera con él prefecto y le solicito que fuera más benévolo con los cristianos. Tan pronto oyó esto Kumbrikios, lo arrestó e inmediatamente lo condenó a muerte. Y la mañana lo decapito a las afueras de la ciudad. Lo ocurrido entristeció a los cristianos, pero encendió aun más las llamas de los creyentes en Cristo. Después de dos días, fue otro cristiano, Tyrso, ante él prefecto, y con mucha valentía le dijo: La idolatría es un error y que finalmente Cristo será el vencedor. Estas y muchas más palabras sabias de Tyrso, las escucho un sacerdote idolatra llamado Calínico, a quien se le ilumino el alma y declaró que él también era cristiano, entonces el prefecto los decapito a ambos.