La Santa Transfiguración.

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La Santa Iglesia celebra el domingo 6 la fiesta de la Santa Transfiguración de Nuestro Señor, Dios y Salvador Jesucristo en el Monte Tabor…

…A continuación parte del Oficio dedicado a la fiesta. Apolitiquio Cuando Te transfiguraste, Oh Cristo Dios, en la montaña; Revelaste Tu Gloria a los discípulos según ellos pudieron contemplar. Haz resplandecer Tu Luz Eterna sobre nosotros pecadores; Por las intercesiones de la Madre de Dios; ¡Tú que otorgas la luz, gloria a ti! EL EVANGELIO MATUTINO Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 9: 28 – 36 Sucedió que uno ocho días después de estas palabras, tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. Y sucedió que mientras oraba, el aspecto de Su Rostro mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante. Resplandeciente. Y he aquí que conversaban con Él dos hombres, varones que eran Moisés y Elías; Los cuales aparecían en gloria, y hablaban de Su Partida, que iba a cumplir en Jerusalén. 32Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron Su Gloria, y a los dos hombres que estaban con Él. Y sucedió que, al separarse ellos de Él, dijo Pedro Jesús: “Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías”, sin saber lo que decía. Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y entran en la nube, se llenaron de temor. Y vino una voz desde la nube, que decía: “Este es mi Hijo amado, mi Elegido; escuchadle”. Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días no dijeron a nadie nada de lo que habían visto. Kontakión Te transfiguraste, Oh Cristo Dios, en la montaña; y Tus discípulos contemplaron Tu Gloria, según ellos pudieron soportar. Para que cuando te vieran crucificado, recordaran que Tu Pasión fue voluntaria y proclamaran al mundo, que Tu eres verdaderamente el Resplandor del Padre. Íkos Despertad, Oh holgazanes, y no permanezcáis indolentes. Y vosotros, Oh pensamientos, que con mi alma, se inclinan hacia la tierra, levantaos, elevándose hacia las alturas de la Ascensión Divina. Y apresurémonos junto a Pedro y los hijos de Zebedeo, vayamos al Monte Tabor, para que con ellos podamos contemplar la Gloria de nuestro Dios y oír la voz que ellos oyeron desde lo alto; Pues anuncia-ron que éste es el Resplandor del Padre. KATAVASÍA PRIMERA “Habiendo trazado la señal de la Cruz; Moisés golpeó rectamente las aguas con la vara, dividió el Mar Rojo e hizo pasar Israel a pie seco. Y cuando la trazó por segunda vez, las aguas se volvieron sobre el Faraón y sus carros; Inscribiendo claramente el Arma Invencible; Por tanto, alabemos a Cristo nuestro Dios, porque Él ha sido glorificado.” KATAVASÍA TERCERA “La vara de Aarón, que es una Imagen del Misterio; brotando, había señalado al sacerdote. Pero ahora, el Madero de la Cruz, ha brotado una flor en la Iglesia estéril desde antaño, que es poder y firmeza.” KATAVASÍA CUARTA “Oh Señor, yo he oído del Misterio de Tu Dispensación, he considerado Tus Obras y he glorificado Tu Divinidad.” KATAVASÍA QUINTA “¡Oh Madero tres veces Bendito! Sobre el cual, Cristo el Rey y Señor, fue extendido. Y por el cual, aquél quién, por el árbol, engañó la humanidad, por Ti cayó engañado. Oh Tú, que concedes la paz a nuestras almas.” KATAVASÍA SEXTA “Cuando Jonás, extendió sus brazos en forma de una cruz, mientras estaba en el vientre de la ballena; Prefiguró claramente la Pasión Redentora. Y cuando de allí, fue expulsado después de tres días, prefiguró la Resurrección Maravillosa de Cristo Dios, que fue crucificado en la carne y que ilumina al mundo por Su Resurrección al tercer día.” KATAVASÍA SÉPTIMA “El decreto insensato del tirano incrédulo, estremeció los pueblos. Pues lanzaba amenazas y blasfemias rechazadas por Dios. Mas ni la furia salvaje bestial, ni el fuego consumidor pudieron asustar a los tres jóvenes. Pero estando de pie juntos en las llamas, donde soplaba un viento refrescante como el rocío, cantaron. KATAVASÍA OCTAVA “Oh jóvenes, que igualan en número a la Trinidad, bendecid al Padre el Dios y Creador; Alabad al Verbo que descendió y cambió el fuego en rocío; Y exaltad más al Espíritu Santísimo que a todos, otorga la vida por todos los siglos.” KATAVASÍA NOVENA “Magnifica, Oh alma mía, al Señor que fue transfigurado en el Tabor.” “Tú eres el paraíso místico, Oh Madre de Dios; Porque sin labranza diste a luz a Cristo; De quien fue plantado en la tierra el árbol vivificador de la Cruz; Por consiguiente, al adorarlo le exaltamos y a Ti magnificamos.” LA EPÍSTOLA Lectura de la Segunda Carta Católica del Apóstol San Pedro IIª Pedro 1: 10 – 19 Por tanto, hermanos, poned el mayor empeño en afianzar vuestra vocación y vuestra elección. Obrando así, nunca caeréis. Pues así se os dará amplia entrada en el Reino Eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Por esto, estaré siempre recordándoos estas cosas, aunque ya las sepáis, y estéis firmes en la verdad que poseéis. Me Parece justo, mientras me encuentro en esta tienda, estimularos con el recuerdo, Sabiendo que pronto tendré que dejar mi tienda, según me lo ha manifestado nuestro Señor Jesucristo. Pero pondré empeño en que, en todo momento, después de mi partida, podíais recordar estas cosas. Os hemos dado a conocer el Poder y la Venida de nuestro Señor Jesucristo, no siguiendo fábulas ingeniosas, sino después de haber visto con nuestros propios ojos su majestad. Porque recibió de Dios Padre honor y gloria, cuando la Sublime Gloria le dirigió esta voz: “Este es mi Hijo muy amado, en quien me complazco”. Nosotros mismos escuchamos esta voz, venida del cielo, estando con Él en el Monte Santo. Y así se nos hace más firme la palabra de los profetas, a la cual hacéis bien en prestar atención, como a lámpara que luce en lugar oscuro, hasta que despunte el día y se levante en vuestros corazones. el lucero de la mañana. Lectura del Santo Evangelio según Mateo 17: 1 – 9 En aquellos tiempo, Toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto; Y se transfiguró delante de ellos; Su Rostro se puso brillante como el sol y Sus Vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con Él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: “Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tien-das, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías”. Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: “Este es mi Hijo Amado, en quien me complazco; Escuchadle”. Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: “Levantaos, no tengáis miedo”. Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: “No contéis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de entre los muertos”.